LO QUE CREEMOS

Declaración Doctrinal

LAS ESCRITURAS

Creemos que la Santa Biblia, es inspirada por Dios y escrita por hombres dirigidos por Dios. Las Escrituras contienen la verdad sin ninguna mezcla de error; y por lo tanto, es y será hasta la consumación de los siglos la suprema verdad a la cual se debe sujetar todo juicio que se forme de la conducta, las creencias y las opiniones humanas. Los sesenta y seis libros del Antiguo y Nuevo Testamento son la revelación completa de Dios al hombre. (2 Pedro 1:20-21, 2 Timoteo 3:16-17)

Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. 2 Pedro 1:20-21,

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:16-17

LA TRINIDAD

Creemos que en la unidad de la Divinidad existen eternamente tres personas  que son El Pare, El Hijo y El Espíritu Santo. Iguales éstos en toda perfección Divina, desempeñando oficios distintos, pero que armonizan en toda obra divina.

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Mateo 28:19

EL DIOS VERDADERO

Creemos que hay un solo Dios viviente y verdadero; que es una Persona: Espíritu Infinitivo e Inteligente, Hacedor y Juez Supremo del cielo y de la tierra, indeciblemente glorioso en Santidad y merecedor de toda honra, confianza y amor.

 

Y conozcan que tu nombre es Jehová; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra. Salmo 83:18

Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. Salmo 90:3

Mas Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y Rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación. Jeremías 10:10

EL ESPÍRITU SANTO

Creemos que el Espíritu Santo es una Persona Divina, al igual que Dios el Padre y el Hijo, y de la misma naturaleza, y que tomó parte activa en la creación.

Creemos que en relación con el mundo entero, él detiene al inicuo hasta que el propósito de Dios se cumpla; que convence de pecado, de justicia y de juicio; que es el Autor e Intérprete de las Escrituras.

Creemos que testifica de la verdad del Evangelio en la predicación y testimonio; que es la Persona que actúa en el nuevo nacimiento, y que en ese momento viene a morar permanentemente en el creyente, sellándole y bautizándole, y durante su vida sigue realizando sus obras de enseñar, santificar, fortalecer, guiar y ayudar. Además, por medio el creyente testifica al mundo acerca de Jesucristo.

Creemos que Dios es el Dador de los dones espirituales, los cuales son repartidos a los creyentes según el Espíritu Santo desea; que los dones de lenguas, sanidades y milagros cesaron con el siglo apostólico, y que ningún don puede exigirse como señal del bautismo o plenitud el Espíritu Santo.

Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;  y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Juan 6:8-11

Respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. Lucas 3:16

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Génesis 1:1-2

EL SEÑOR JESUCRISTO

Creemos que Jesucristo es Dios el Hijo y el Hijo de Dios, el eterno y omnipotente creador, y no un ser creado; que nació de la virgen María por obra del Espíritu Santo, no despojándose de su deidad y por lo tanto es Dios manifestado en carne, teniendo los mismos atributos que el Padre y el Espíritu Santo, aún en su vida terrenal.

También creemos que vivió una vida perfecta y sin pecado aquí en la tierra, murió por nuestros pecados para ser un sacrificio completo y suficiente ante Dios para la redención del hombre; resucitó corporalmente, ascendió al cielo para interceder por nosotros; y que viene otra vez para juzgar al hombre y establecer su reino en la tierra.

Yo y el Padre uno somos. Juan 10:10

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Juan 1:1-3

 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Juan 1:14

Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. Isaías 7:14

EL DIABLO

Creemos que el diablo era un arcángel que gozaba de privilegios celestiales, pero por su orgullo y ambición de ser como el Altísimo, cayó y arrastró con él una gran multitud de ángeles, y que es ahora el maligno; príncipe de la potestad el aire y el impío dios de este mundo.

Creemos que el diablo es poderoso, pero no todopoderoso, ni es omnipresente ni omnisciente. Por lo tanto, el creyente en Cristo que está viviendo en sumisión y obediencia a la Palabra de Dios puede resistirle firme en la fe, y tener victoria sobre sus ataques y tentaciones.

También creemos que está vencido en las manos del Hijo de Dios y reservado a un justo juicio en el infierno, un lugar preparado para él y sus ángeles.

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. Isaías 14:12-15

Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti. Ezequiel 28:14-17

Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; Judas 6

LA CREACIÓN

Creemos en el relato de la creación según el libro de Génesis, que Dios creó de la nada todo lo que existe aparte de sí mismo, llamándolo a existir por su propia voluntad y palabra, y que este relato se ha de aceptar literalmente, y no alegóricamente; que la creación del hombre no fue por evolución o cambio evolutivo de especies, no por el desarrollo formas sencillas de vida a formas más complejas a través de períodos interminables de tiempo; que toda la vida animal y vegetal fue hecha directamente, y que la ley establecida por Dios fue que se reprodujeran según su género.

Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca. Él junta como montón las aguas del mar; Él pone en depósitos los abismos. Tema a Jehová toda la tierra; teman delante de él todos los habitantes del mundo. Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió. Salmo 33:6-9

Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día […] Éxodo 20:11

Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran. Nehemías 9:6

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Hechos 11:3

EL CAÍDA DEL HOMBRE

Creemos que el hombre fue creado en santidad a imagen y semejanza de Dios, sujeto a la ley de su Hacedor, pero por la trasgresión voluntaria de Adán el género humano cayó de aquel estado santo a un estado pecador, por naturaleza y voluntad; y se alejó de Dios. Por esta razón todos los hombres son pecadores, incapaces de redimir su condición por sí mismos.

 

Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados. Efesios2:1

LA EXPIACIÓN POR EL PECADO

Creemos que la salvación de los pecadores gratuita, por medio de la obra redentora del Hijo de Dios (Jesús); quien cumpliendo la voluntad del Padre, se hizo hombre pero sin pecado. Quien cumplió la ley Divina con su obediencia, y con su muerte dio completa expiación por nuestros pecados.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. Efesios 2:8

                Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados. Romanos 3:24-25

ARREPENTIMIENTO Y FE

Creemos que el arrepentimiento y la fe son los deberes del hombre, quien estando convencido de su pecado y culpa, peligro inminente e impotencia para salvarse, acepta y obedece la Palabra de Dios, en respuesta a la obra del Espíritu Santo, y recibe a Cristo Jesús, como su único y suficiente Salvador y Señor.

Diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. Marcos 1:15

LA JUSTIFICACIÓN

Creemos que la justificación es el acto mediante el cual Dios declara justos a los pecadores que creen en el Señor Jesucristo, e incluye el perdón de pecados, y el don de la vida eterna de acuerdo con los principios de la justicia de Dios.

Creemos que, mediante la fe en Cristo, y no por consideración de ninguna obra de justicia que el hombre hiciera. Dios atribuye gratuitamente al creyente la justicia perfecta de Cristo.

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Romanos 5:1